El Sincopado Habanero, nuevo número

esta vez dedicado al II Taller de Patrimonio Musical: Documenta Musicæ

La dicotomía tangible-intangible define la naturaleza del arte musical desde su carácter patrimonial, en una constante alternancia entre la performance y el soporte material, la escucha y la partitura, el intérprete y su instrumento… Esta premisa, fundamento y razón de ser del Gabinete de Patrimonio Musical Esteban Salas, ha determinado tres áreas de desempeño: investigación, gestión y docencia. La puesta en valor se verifica a través de acciones de localización y análisis del patrimonio musical; la gestión abarca tareas de preservación y difusión; y, como parte de la docencia, se comparten las lecciones aprendidas que garantizan la continuidad del proceso. Todo ello se articula a partir de una compleja red de relaciones, en la que participa la Oficina del Historiador de La Habana como órgano rector, con el apoyo académico y científico del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana (Universidad de La Habana), el Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana (Cidmuc) y muchas otras instituciones afines. Para pensar y debatir sobre los resultados de este actuar, se ha creado el Taller Internacional de Patrimonio Musical: Documenta Musicæ.  

Con tal propósito se convocó por segunda vez —del 24 al 29 de junio de 2019— un grupo de expertos para compartir ponencias en dicho simposio. Junto a ellos, defendieron sus tesis los estudiantes de la segunda edición de la Maestría en Gestión del Patrimonio Histórico-Documental de la Música y se ejecutaron conciertos temáticos con énfasis en la significación de los 500 años de fundación de La Habana.

Hemos de aprender de aquellos que nos han precedido en la gestión con un criterio competente de valor. El maestro Harold Gramatges y su obra de vida que tributó a la creación, la gestión y la docencia, permitió a Ivette Céspedes estructurar un modelo a seguir por nuestros noveles compositores. Es el caso de Alexis Rodríguez quien se aprestó a replicarlo y dio muestras de ello en su ciclo para guitarra Por las calles de mi Habana Vieja, que ha sido presentado en concierto y publicado en partitura en este número de El Sincopado Habanero, lo cual tributa a acrecentar nuestro patrimonio musical.

Buscando el mismo fin, la tesis de Ubail Zamora revela el acontecer de la obra de Lecuona, Prats y Roig, al documentar aquellas zarzuelas suyas que se han preservado en los discos de vinilo.

Esta vez «A contratiempo» se centra en dar cuenta de los gestores y los eventos realizados en torno al Taller, con acciones de difusión en concierto y reconocimientos que validan la obra y los documentos, testimonio material de la música. Igualmente, la obra pedagógica del maestro Salomón Mikowsky recibió el más alto galardón de la Universidad de las Artes de Cuba, que le otorgó el título de Doctor Honoris Causa por su contribución a la enseñanza del piano.

La portada de este número nos sugiere que «habrá que escuchar para ver» esa conexión entre música y gestualidad, «visible» en las pinturas de Adrián Pellegrini. De igual forma, tal obra recuerda que, ya sea tangible o intangible, el patrimonio musical ha de ser defendido para preservar a toda costa la memoria cultural.

CLICK EN EL ENLACE PARA DESCARGAR EL NÚMERO

http://gabinete.cubava.cu/files/2019/10/SincopadoMay-Ago2019.pdf

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *